Juan Pedro Domecq Solís, de 69 años, ha fallecido este mediodía, alrededor de las 12:10, tras sufrir un accidente de tráfico en la carretera A-433 en el kilómetro 69,7, en la provincia de Huelva. El vehículo en el que viajaba el ganadero taurino y empresario, un Toyota Land Cruiser, colisionó frontalmente con un camión mientras se desplazaba de su finca Lo Álvaro, en El Castillo de Las Guardas (Sevilla), hacia Jabugo (Huelva) para supervisar el secadero de jamones ibéricos de la empresa que lleva su nombre. Sus restos mortales están siendo trasladados en estos momentos a la capital onubense, donde se le practicará la autopsia. La familia aún no ha tomado ninguna decisión respecto a su entierro.

 

Juan Pedro Domecq Solís nació en Sevilla el 10 de abril de 1.942 aunque se crió en Jerez de la Frontera (Cádiz). Ingeniero agrónomo en 1.966, era uno de los más importantes criadores de reses bravas de España. Desde que se hiciera cargo de una parte de la ganadería de su padre en 1978, en su faceta como ganadero desarrolló sistemas de cría, saneamiento, alimentación y manejo muy personales, en la búsqueda de un toro acorde con los gustos del público que vendió gran cantidad de sementales y lotes de hembras para América y otras ganaderías españolas.

 

La ganadería de Juan Pedro Domecq, con su inconfundible divisa encarnada y blanca, era la más antigua de España, datada el 2 de agosto de 1790. Formada por Vicente José Vázquez con reses del marqués de Casa Ulloa, Cabrera y Vistahermosa. En 1830 fue adquirida por el Rey don Fernando VII. A la muerte del Monarca la Reina Gobernadora la vendió a los duques de Osuna y Veragua, quedando en 1849 como único dueño el duque de Veragua y a la muerte de éste en 1866 su hijo Cristóbal Colón de la Cerda. En 1910, ésta pasó a su hijo Cristóbal Colón y Aguilera, de igual título, quien en 1927 se la vendió a Manuel Martín Alonso, y éste en 1930, a Juan Pedro Domecq. Desde 1937 se anuncia Hijos de Juan Pedro Domecq, aumentándola con reses de Mora Figueroa y conde de la Corte, pasando a Juan Pedro Domecq y Díez, y a su muerte, en 1975, pasó a su esposa e hijos; en 1978 pasó el hierro original de Veragua y una décima parte de las reses a su hijo Juan Pedro Domecq Solís que le agrega vacas de su tío Salvador Domecq (Toros de El Torero) que tienen el mismo origen.