Por todos es sabido que la mejor forma para saborear un jamón de calidad como el jamón ibérico de bellota de Juan Pedro Domecq es recién cortado. Pero en ocasiones hay que prepararlo con antelación por falta de tiempo.

Algo habitual en España, es recibir a amigos en casa y prepararles un pequeño aperitivo. El jamón es un habitual en estas reuniones. Cuando el volumen de trabajo antes de la llegada de los invitados es elevado, más vale ir avanzando lo máximo posible anticipadamente. En el caso que la llegada prevista sea en una hora, se puede ir cortando el jamón. Pero su conservación ha de cuidarse para que no se pierdan las características organolétpitcas de este producto gourmet de altísima calidad.

Si el jamon iberico se mantiene al aire libre y cerca de una fuente de calor, tenderá a oxidarse y a secarse. Por eso, es recomendable, primeramente retrasar el corte hasta el último momento como es lógico, pero si no puede ser, debe ser cubierto con papel film.  De esta forma además de evitar las tentaciones, no dejaremos que el aire oxide el producto. Mantenerlo alejado de fuentes de calor como el horno o los fogones evitará igualmente que no se seque este manjar.  

Si decidimos introducirlo en el frigorífico para protegerlo del calor, os recomendamos que se saque el jamón minutos antes de servirlo. Es necesario para que se atempere y recobre así todos y cada uno de sus matices.