El manejo de aquellos animales engordados en régimen de montanera (calidad bellota) es totalmente diferente a la que pueden tener los cerdos alimentados con piensos.

Los cerdos que se alimentan con piensos, viven durante toda su vida en parques cerrados con altas densidades de individuos, donde poseen pocos metros de espacio por cerdo, y con todo el acondicionamiento posible para hacer que los cerdos repongan el mayor peso en el menor tiempo posible.

Aquellos que por el contrario se alimentan en régimen de montanera en las dehesas, viven en semilibertad durante casi toda su vida, primero en grandes parques aclimatándose y adaptándose a las condiciones del entorno y luego durante la fase final del engorde alimentándose de bellotas en los encinares. El desarrollo muscular que adquieren los cerdos, así como el tipo de fibra que forma sus músculos están muy influenciados por el ejercicio físico que este realice en la búsqueda de alimento y por la edad del animal. De igual modo lo esta la forma en la que la grasa se acumula en el cerdo, de manera que si edades tempranas los cúmulos de grasa se producen en el tejido subcutáneo y alrededor de los órganos, cuando los cerdos alcanzan una determinada edad y realizan un ejercicio físico continuado, este acumulo de grasa comienza a producirse entre los paquetes y las fibras musculares.