Los  denominados "productos gourmet" a los que también podríamos referirnos como "alimentos selectos" y a los que internacionalmente se llama también "fine foods" o "delikatessen",  están de moda en España.

Quizá nuestro país se incorpora un poco tarde a esta moda, y puede sorprender que lo haga ahora, en momentos de crisis económica, pero el incremento de las ventas de estos productos y la apertura de establecimientos o zonas "gourmet" dentro de los mismos, ha proliferado considerablemente en los últimos años.

Y nos podemos preguntar: ¿Qué es un Gourmet? Si indagamos un poco en el término, veremos que procede del vocablo francés "gourmand", que a la vez encuentra sus raíces en "gout", gusto o sabor en francés. Los antiguos diccionarios lo definían como un amor refinado y sin control por la comida. Según nos cuenta Almudena Villegas en su interesante libro El saber del Sabor, el término gourmet equivale a "gastrónomo" en nuestra lengua, es decir: persona entendida y exquisita respecto a la comida.

Y quizá sea esto lo que ha crecido en España en los últimos años: los gastrónomos. Probablemente haya sido de la mano de la excelencia alcanzada por la cocina española que últimamente se ha visto aupada a la cima de la cocina internacional, con chefs como Ferrán Adriá, Subijana, Arzak, Roca etc.

En definitiva: Valoramos más la cocina, estudiamos más lo que comemos y con qué lo preparamos y aquí entra en juego el producto gourmet.

¿Cómo definimos un producto gourmet? Los productos gourmet son especiales, de alta calidad, elaborados con mimo y respetando el producto al máximo para que se conserven todas sus propiedades y cualidades organolépticas.  

Buscamos productos excelentes, sabrosos, bonitos y a ser posible, saludables.

El producto gourmet está a menudo asociado al producto artesanal, cuya elaboración fuera de las grandes cadenas de producción, evita las enormes dosis de conservantes, colorantes, grasas saturadas… y todos esos componentes tan frecuentes en la lista de ingredientes de cualquier cosa que compramos.

Tomemos por ejemplo el jamón ibérico de bellota, producto gourmet por excelencia en nuestro país: es un producto de elaboración natural y artesana, en cuyos ingredientes sólo encontramos la carne y la sal. ¡Olvide los procesados! Además su grasa, con un alto componente de ácido oleico, es más sana que la de cualquier otra carne roja. También debemos destacar nuestras conservas: espárragos, pimientos… productos naturales y con un sabor excepcional.

No es fácil, estamos hablando por tanto un producto con un gran sabor, una materia prima selecta y por supuesto, no podemos olvidar, una presentación a la altura del mismo.

Al igual que los grandes chefs cuidan hasta el último detalle de la presentación de sus platos, los productos gourmet se presentan ya como verdaderas joyas gastronómicas. Si han estado en el Restaurante Diverxo, en Madrid, comprenderán la importancia de este concepto, David Muñoz con sus denominados "lienzos", nos ofrece verdaderos cuadros sobre el mantel, con una belleza estética que alcanza cotas de verdadero arte.  En España, no estábamos acostumbrados a esto, aunque sí lo veíamos en productos importados de lujo como el caviar o el foie, no lo aplicábamos a los propios. Pero esto ha cambiado; quizá los primeros en unirse a esta tendencia fueron las bodegas y las almazaras, que adaptaron sus botellas para poner en valor la excelencia del producto que ofrecían. Más tarde han llegado las conservas o el rey de nuestra gastronomía, el jamón ibérico de bellota, pero ya están allí y las presentaciones que nos ofrecen empresas de la tierra como Ramón Peña o Juan Pedro Domecq, bien compiten con el lujo de más alto nivel. ¡Sus productos podrían venderse en Hermés!

Pero no nos asustemos, podemos encontrar ya este tipo de productos no sólo en tiendas especializadas, si no en grandes almacenes que reservan ya una zona para ofrecer una selección de este tipo de alimentos, ante la gran acogida por parte de los consumidores. Éstos están cada vez más concienciados sobre la importancia de comer bien, aprecian la calidad, buscan alimentos sanos y sabrosos, aunque su precio sea superior.